El título lo dice todo ...
Sí, he tenido momentos complicados en la vida ... Tal como lo expresé en el capítulo introductorio en este íntimo espacio (Súper íntimo ... Lo leo yo, nadie más, jajajaja); este ha sido un año particularmente difícil. Y dentro de este año, esta semana que lentamente se extingue ha sido la más dura y sufrida de todas.
Pero no pienso ahondar mucho en ello. Me prometí a mí mismo (qué redundancia xD!) que este blog iba a ser el comienzo de mi renacer ... Renacer tardío, quizás, pero para mí el tiempo es algo absolutamente relativo ... Nunca es tarde para amar, nunca es tarde para luchar y conquistar a la mujer que amas ... Nunca es tarde para recuperar lo que más anhelas tener a tu lado hasta el fin de los días ...
Hoy, subiré el último capítulo de una película japonesa que, personalmente, me tocó la fibra más sensible y me ha hecho llorar como una magdalena (claro, mezclando los recuerdos y la rabia que siento o sentí conmigo mismo ...)
Su nombre es Koizora. La historia es hermosa; a grandes rasgos se trata de una niña, Mika, quien extravía su celular y un joven enamorado y encantador, Hiro; quien lo encuentra y comienza a contactarla para entregárselo ... Pero antes, le borra toda la información para comenzar una nueva vida desde un punto cero. Hiro siempre estuvo enamorado de Mika, e hizo hasta lo imposible por lograr estar con ella ... El resto de la historia, tendrás que descubrirla tú misma ...
Tan sólo sueño con formar esa familia ... Ese anhelo ... Esas promesas ...
Seré tu "Hiro" ... Hoy, mañana ... Y siempre ...
Watashi wa subete watashi no sonzai de anata o aishite...
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